Situación: acabas de arrendar (o comprar) un nuevo depto. Estás feliz. Recién te entregaron las llaves y entras a ver el que será tu nuevo hogar. Nuevecito, vacío de muebles, pero lleno de oportunidades y desafíos. Para mi, éste es mi momento feliz: el lienzo en blanco, todas las posibilidades en la mano y la creatividad lista para fluir.

living con sillón y mueble tipo rack con adornos y libros
Muebles de living y estar | HOMY

Después de este subidón de energía, adrenalina y emoción, hay que poner manos a la obra, ¿qué tal si empezamos por el living? ¡Empecemos a amoblarlo y decorarlo! Aquí tienes el proceso en 4 etapas, para arrancar desde cero, sin agobios y teniéndolo todo bajo control:

Etapa 1:

Puede que, de pronto, tu living te parezca más pequeño de lo que recordabas. Es normal. Los espacios vacíos siempre se sienten más reducidos. Por eso es importante tomar medidas para tener claro el espacio del que dispones. Ayuda mucho hacer un dibujo, tipo croquis, para tener una idea más visual.

Ten en cuenta los puntos de luz, las posibilidades de ventilación y cuánto ocupa la apertura de puertas y ventanas para empezar a distribuir mentalmente tus muebles. De nuevo, plasmarlo sobre papel puede ser de gran ayuda.

Si vienes de otra casa, seguro que al embalar ya has hecho una limpieza y te has deshecho de lo que no querías llevar contigo en esta nueva etapa. De todas formas, abrir las cajas y vaciar el camión es una buena segunda oportunidad para terminar de soltar.

Etapa 2:

Empieza poniendo los muebles grandes primero.

living o sala de estar con sofá y pared adornada con cuadros
Sofás y sillones | HOMY

Algunos tips rápidos: el sofá suele quedar mejor en el muro más largo de la pieza, intenta orientar la televisión de tal forma que la luz de las ventanas no cree destellos incómodos y asegúrate de que la colocación de los muebles no obstruya el paso, ni de las personas, ni de la luz natural.

alfombras de colores para el living distribuyen mejor los espacios
Alfombras | HOMY

Presenta las alfombras. Te ayudarán a definir y delimitar las distintas zonas o ambientes de tu living.

Etapa 3:

Ya has montado el esqueleto, la estructura de lo que será tu living, así que después de esta etapa ya debería empezar a tomar forma y a parecerse a lo que tenías en mente. Ahora toca instalar los muebles más pequeños: mesas auxiliares, sillas, arrimos… También en este paso puedes colgar las cortinas y las lámparas.

mesita lateral en living, ideal para apoyar libros y otros objetos mientras te acomodas
Muebles de living y estar | HOMY

Y si lo que pensabas en la práctica no está funcionando como debería, es también el momento de hacer cambios de fondo. Fíjate en que puedas moverte con comodidad por el espacio sin golpearte con algún mueble y reorienta lo que no se vea bien.

Etapa 4:

Termina con los adornos. De nuevo, empezando por los más grandes: lámparas de pie y de mesa, cuadros o espejos. Y al final ve poniendo los detallitos: cajitas, figuras, marcos de fotos, jarrones y por supuesto los infaltables e infalibles cojines.

sofá en el living con cojines de distintos colores y texturas
Cojines | HOMY

Esta última etapa es la más personal y, por eso, también la que más se disfruta, porque es el momento en el que empiezas a sentir el calor de hogar. De a poco van surgiendo las historias que hay detrás de cada adorno, la anécdota detrás de cada fotografía, el sentimiento detrás de cada objeto heredado o comprado con cariño.

pared de living con láminas decorativas
Decomuro | HOMY

Antes de que te des cuenta ya estará todo listo. En cualquier caso, montar una casa desde cero no es una cuestión sencilla, así que no tengas prisa, disfruta del proceso y recuerda que la decoración está viva y crece y evoluciona contigo y tu familia, por eso nunca es un proyecto terminado del todo.