¿Sabías que existen reglas para colgar tus cuadros? Así es, porque esto no se trata solo de fijar con un martillo un clavo en la pared. Esto es todo un arte.

Los cuadros son grandes herramientas decorativas para cualquier espacio. Siempre y cuando estén bien colocados, ya que uno mal ubicado puede generar un ruido visual muy desagradable que no querrás tener en tu hogar.

Por eso existen prácticas reglas que te ayudarán a lucirlos en cada habitación. Pon atención y aprende estos sencillos tips.

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1. DISTANCIA DE MUEBLES

Los cuadros que van solos y son grandes ganan de inmediato protagonismo en un espacio, por eso es importante que queden centrados y en armonía con la decoración.

Si lo vas a colocar encima de un mueble, como sofá, cabecero de cama o arrimo, debes considerar un espacio entre 15 y 25 cm entre el borde y el cuadro.

Mira este ejemplo y ve lo diferente que lucen en cada uno. Un pequeño detalle, sin duda, hace la diferencia.

2. PROPORCIONES

El cuadro siempre debe ser más estrecho que el mueble sobre el que se coloca.

Aquí el truco es tener clara la regla de los dos tercios. Por ejemplo, si tienes un sofá de 3 metros, la composición o cuadro que coloques encima debería tener, por lo menos, 2 metros.

Entonces sobre un sillón de dos o más plazas es conveniente colocar un cuadro horizontal, porque uno vertical competiría en protagonismo con el sofá y se vería desproporcionado.

3. SEPARACIÓN ENTRE CUADROS

Aquí la regla es simple, cuanto más pequeños son los cuadros, menor distancia entre ellos deberás dejar. Y entre mayor lo sean, mayor es la separación.

Sin embargo, existe una medida mínima de 6 a 8 cm a considerar entre los cuadros.

Otro punto importante a considerar es que la composición de dos o más cuadros no puede superar el borde del mueble como se muestra en la gráfica.

 

4. ALTURA

Se considera que un cuadro, si no existe un mueble bajo este, debe estar a la altura de la vista. Esto quieres decir a 150 cm del suelo.

Procura que nunca quede cerca del techo, ya que parecerá que está flotando y romperá por completo la línea natural de visualización.

Por supuesto, y aunque suene básico, preocúpate que el cuadro no quede torcido.

Recuerda que en decoración siempre decimos que no hay normas absolutas, porque muchas decisiones al final dependen del gusto de cada uno. Sin embargo, estas reglas te ayudarán a que tus cuadros luzcan mejor.